Los cólicos en los bebés son una de las preocupaciones más comunes y estresantes para los padres durante los primeros meses de vida. Este dolor abdominal intenso puede hacer que tu bebé se sienta incómodo y llore de manera inconsolable durante varias horas, generalmente al final del día. Aunque los cólicos son bastante frecuentes y suelen desaparecer por sí solos al cumplir los tres o cuatro meses, es importante saber cómo manejarlos de manera efectiva para ayudar a tu bebé a sentirse mejor y aliviar tu propia preocupación. Aquí te ofrecemos algunos consejos prácticos para tratar los cólicos de manera efectiva.
¿Cómo Son los Cólicos en los Bebés?
El cólico en los recién nacidos se caracteriza por episodios de llanto intenso e inconsolable, generalmente que ocurren al final del día. Aunque la causa exacta de los cólicos no está completamente clara, se cree que se deben a una combinación de factores como el sistema digestivo inmaduro, gases, cólicos intestinales o incluso sensibilidad a ciertos alimentos si la madre está amamantando.
Es importante recordar que los cólicos no son una señal de que algo grave está sucediendo con tu bebé. Sin embargo, puede ser angustiante para los padres ver a su pequeño llorar de manera tan intensa. Aunque el llanto por cólicos no es fácil de manejar, la buena noticia es que los cólicos eventualmente desaparecen por sí solos y no tienen efectos a largo plazo en la salud del bebé.

Mantén la calma y establece una rutina
Lo primero y más importante es mantener la calma cuando tu bebé sufra cólicos. Aunque puede ser muy estresante, recuerda que el llanto del bebé es una forma de comunicación y una fase temporal. Los cólicos son muy comunes, y es posible que tu bebé esté experimentando dolor abdominal. Si bien los bebés no pueden expresar sus necesidades de manera verbal, es esencial estar tranquilo para poder tomar decisiones que ayuden a calmarlo.
Además, establece una rutina constante. Muchos bebés con cólicos encuentran consuelo en las rutinas regulares. Alimentarlo, cambiarlo y acostarlo a la misma hora todos los días puede ayudar a darle seguridad y predicibilidad. Mantener una rutina también puede reducir la ansiedad tanto para el bebé como para los padres.
Revisa la técnica de alimentación
Una de las posibles causas de los cólicos en los bebés puede estar relacionada con la alimentación. Si estás amamantando, asegúrate de que tu bebé se agarre correctamente al pezón. Un mal agarre puede hacer que trague aire durante la lactancia, lo que puede causar cólicos y gases. Si estás usando biberón, verifica que el flujo de la leche no sea demasiado rápido, ya que esto también puede hacer que el bebé trague aire.
Después de las tomas, es fundamental hacer eructar al bebé. Asegúrate de que expulse cualquier burbuja de aire que haya tragado durante la alimentación. Esto reducirá los gases y aliviará la incomodidad. Si tu bebé está tomando fórmula, consulta con el pediatra sobre la posibilidad de probar una fórmula especial para cólicos o gas.
Practica el método de “paseo calmante”
A veces, el simple acto de mover al bebé puede ayudar a calmar los cólicos. El balanceo suave o el movimiento rítmico puede ser muy reconfortante. Puedes probar:
- Paseos en coche: Algunos bebés se calman rápidamente cuando los padres los pasean en coche. El movimiento constante y el sonido del motor pueden ser muy relajantes para algunos bebés.
- Balanceo en brazos: Sostén a tu bebé en tus brazos y balancealo suavemente hacia adelante y hacia atrás. Este movimiento calmante imita el ambiente del útero, lo que puede ayudar a tranquilizar al bebé.
- Portabebés o fular: Colocar a tu bebé en un portabebé o fular mientras te mueves suavemente puede ser efectivo para calmar los cólicos. La cercanía y el movimiento suelen ser reconfortantes para muchos bebés.
Masajes suaves en el abdomen
El masaje en el área del abdomen puede ayudar a aliviar el dolor de los cólicos y a liberar los gases atrapados. Coloca a tu bebé sobre su espalda y masajea suavemente su pancita en movimientos circulares, en el sentido de las agujas del reloj. Esto puede estimular el sistema digestivo y ayudar a que el bebé se sienta más cómodo. También puedes probar doblar suavemente las piernas del bebé hacia su estómago, lo que ayuda a liberar los gases.

Utiliza remedios naturales y productos para el alivio
Hay algunos productos naturales y remedios que pueden ayudar a aliviar los cólicos en los bebés. El uso de gotas para cólicos que contienen simeticona o productos a base de hierbas, como el hinojo o la manzanilla, puede ser útil en algunos casos. Sin embargo, siempre es recomendable consultar con el pediatra antes de administrar cualquier tipo de remedio, ya que algunos productos no son adecuados para todos los bebés.
Algunos padres encuentran alivio en el uso de pañales recién nacidos especiales para cólicos que incluyen un diseño más flexible, que permite a los bebés moverse libremente mientras mantienen su pancita cómoda y protegida. Esto puede ser una opción útil si tu bebé está particularmente incómodo durante los episodios de cólicos.
Evita la sobreestimulación y los cambios bruscos
La sobrestimulación también puede agravar los cólicos. Durante los primeros meses de vida, los bebés están desarrollando sus sentidos y pueden sentirse abrumados por ruidos fuertes, luces brillantes o cambios repentinos en su entorno. Intenta mantener un ambiente tranquilo y relajado en el hogar. Apaga las luces brillantes, baja el volumen de la televisión o música y proporciona un espacio relajante para tu bebé.
Consulta al pediatra si es necesario
Si los cólicos no mejoran con estas estrategias o si el llanto de tu bebé parece diferente al de los cólicos, es importante consultar a un pediatra. A veces, el llanto excesivo puede ser causado por algo más serio, como una intolerancia alimentaria o una infección. El pediatra puede ofrecerte recomendaciones adicionales o realizar pruebas para asegurarse de que no haya ninguna otra causa detrás del llanto.
Los cólicos en los bebés pueden ser una experiencia angustiante para los padres, pero con paciencia y algunos consejos prácticos, puedes ayudar a tu bebé a sentirse más cómodo. Mantén la calma, establece una rutina constante, revisa la técnica de alimentación y prueba algunos remedios naturales o métodos calmantes. Si el malestar persiste o se vuelve más grave, no dudes en consultar a tu pediatra. Los cólicos son una fase temporal, y con el tiempo, tu bebé superará esta etapa, ¡y tú también!
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